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Beverage consumption habits '24/7' among British adults: association with total water intake and energy intake

Antecedentes.

Existen varias recomendaciones para el consumo total de agua, sin embargo raramente se registra en encuestas alimentarias. Pocos estudios examinan el patrón del consumo real de líquidos, incluyendo el tipo de bebida, variedad, y horas relacionados con la ingesta total de agua (TWI) y la ingesta total de energía (EI).

Métodos.

Se presenta un análisis de los registros de la encuesta alimentaria de 1724 adultos ingleses de edad comprendida entre 19-64 años, en 2000-2001, para investigar el patrón de consumo de bebidas mediante encuesta alimentaria de las últimas 24 horas y 7 días y su relación con la ingesta total de agua y la ingesta total de energía. La ingesta total de agua se calculó a partir de la composición de nutrientes de cada componente de los alimentos y bebidas en relación con los valores de referencia.

Resultados.

La media de ingesta total de agua fue de 2,53 l (SD 0,86) para hombres y de 2,03 l (SD 0,71) para mujeres, este valor es próximo al de la ingesta adecuada (IA) propuesto por la EFSA de 2,5 l y 2 l respectivamente. Sin embargo, en el 33% de hombres y 23% de mujeres, la Ingesta total de agua fue inferior a la IA y el coeficiente TWI/EI fue menor de 1 g/Kcal. Las bebidas aportaron el 75% de TWI. La variación en las bebidas se relacionó con la TWI (r 0,34) y en menor medida con la EI (r 0,16). Las horas de máxima bebida fueron las 08:00 de la mañana, principalmente bebidas calientes y leche y las 21:00h, principalmente alcohol. La ingesta de bebidas fue superior durante los fines de semana, especialmente en caso de los hombres. En general, las bebidas aportaban el 16% de la EI (17% en caso de los hombres y 14% en caso de las mujeres), las bebidas alcohólicas contribuyeron en un 9% e la EI en caso de hombres y 5% en caso de mujeres. Leche 5-6%, bebidas refrescantes calóricas 52% y zumos de fruta 1%.

Cuando se remplazaban 100 g de bebidas calóricas con 100 g de bebidas sin calorías, se disminuían 15 Kcal de la dieta o 34 kcal en caso de que la energía proveniente de los alimentos se mantuviera inalterada. La energía proveniente de bebidas calóricas fue 47 Kcal/100g.

Conclusiones.

La ingesta total de agua y el consumo de bebidas están estrechamente relacionados. La ingesta de energía proveniente de las bebidas puede estar parcialmente compensada. Un mejor conocimiento de de las interacciones entre los hábitos de bebida y alimentación y su impacto en equilibrio entre ingesta de agua y de energía, daría las claves para las recomendaciones dietéticas.

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