» Gas

En las bebidas refrescantes

El gas se emplea en la fabricación de algunos refrescos, que en apariencia les dota de sus características burbujas. En las bebidas tiene importantes propiedades como ingrediente, y posee un efecto estético y organoléptico: les confiere su sabor ácido e intensifica el sabor y el aroma. A su vez las famosas burbujas producen vivacidad y efervescencia en las bebidas refrescantes, y la particular sensación que provocan al paladar. También actúan como conservante y antioxidante y ayudan a mantener todas las propiedades de las bebidas.

El gas no aporta ninguna caloría, y además aumenta la sensación de saciedad que, en algunos casos, puede ayudar a mitigar el apetito*, lo que es útil en dietas para cuidar la línea.

La utilización del gas como ingrediente se encuentra desde el origen de las primeras bebidas refrescantes. Estas primeras bebidas carbonatadas nacieron a finales del siglo XVIII en Inglaterra. Muchas de ellas, como las sodas, aguas de seltz, tónicas, sifones y otros refrescos de sabores, se elaboraban en las farmacias y se utilizaban para tratar pequeñas afecciones y malestares estomacales.

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*Cuomo R. Carbonated beverages and effect on satiety, gastric volume and sensory eating factors, 2008