» Bebidas refrescantes y sociedad

Implicación social

Como miembros responsables y en permanente contacto con la sociedad, las empresas de bebidas refrescantes buscan el beneficio social, invierten en la formación de los trabajadores, en la promoción de un estilo vida saludable, el deporte, la cultura o la protección del medio ambiente.

La inversión y el tiempo dedicado a la formación ha crecido un 100% desde 2007. Los trabajadores tienen una antigüedad media de 14,4 años,  lo que dobla la del conjunto empresarial español, que se sitúa en 7 años, aproximadamente.

Las  empresas también implementan las acciones y recursos necesarios para reducir accidentes y promover políticas preventivas, lo que se ha reducido significativamente el número de incidencias y las consecuencias de éstas.  Los accidentes con baja en el sector suponen menos de un 10% del total. La duración de las bajas también se ha reducido. En la actualidad, se pierde poco más de 1 jornada por cada 1.000 horas trabajadas frente a las 2,6 de media nacional.

La protección del medio ambiente, con políticas de gestión eficiente y uso racional de los recursos, se ha plasmado en un informe conjunto del sector en el que destacan unos compromisos para 2020 de los que se hace seguimiento.

El consumo de agua se ha reducido en más de un 11% en el periodo que va de 2010 a 2013 y el objetivo para el 2020 es un descenso del 20%. El de energía también ha disminuido con la introducción de medidas de eficiencia y cambios en el proceso productivo que incluyen el uso de equipos eficientes se ha disminuido un 13% (de 2010 a 2013). El compromiso del sector, como en el caso de la energía, es alcanzar una reducción del 20% para el periodo de 2010 a 2020.

También se hace una correcta gestión de los residuos. En las fábricas, se trata de reducir y optimizar al máximo el consumo de materiales y productos empleados. El 90% de estos residuos generados en las plantas son valorizados para otros usos. En cuanto a los envases, desde el año 2000 ya se han aligerado entre un 13 y 15% (en función del tipo). Además, todos los envases de bebidas refrescantes son reciclables o reutilizables y se colabora en el sistema para gestionar los que se depositan en los contenedores una vez consumido el producto.

El conjunto de las empresas del sector ocupa una posición de liderazgo en Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

* Fuente: IESE, a partir de las memorias de las empresas miembros de la Asociación de Bebidas Refrescantes, ANFABRA.

Hay que resaltar que el sector está compuesto por empresas de muy diverso tamaño, desde cotizadas en bolsa, hasta pequeños negocios familiares. Todas, en mayor o menor medida, se implican en proyectos sociales.

Destaca el compromiso con la promoción de un estilo de vida saludable y activo, por lo que son relevantes las acciones de patrocinio y financiación de eventos deportivos y culturales no profesionales. También el patrocinio de grandes eventos deportivos, lo que contribuye al desarrollo de Juegos Olímpicos y campeonatos de los distintos deportes profesionales.

Respecto a los colectivos con los que se relaciona mayoritariamente el sector en acciones encaminadas a mejorar el bienestar social, destacan las asociaciones, con las que colaboran el 80% de las empresas asociadas a ANFABRA, seguido de entidades locales y ONGs con un 70%.

El sector destaca en la promoción de la educación nutricional y la actividad física. Además, ha sido pionero en adoptar políticas voluntarias para autorregular las acciones y comunicaciones dirigidas a niños y adolescentes, incluida la presencia de máquinas expendedores en colegios.

  • Plataforma de Acción sobre Alimentación, Actividad Física y Salud:

    A través de UNESDA, la Federación Europea de Bebidas Refrescantes, en 2006 se adquirieron unos compromisos dentro de la Plataformade Acción sobre Alimentación, Actividad Física y Salud de la Comisión Europea para actuar con responsabilidad en la venta y comercialización de sus productos en toda la UE. Estos compromisos incluyen:

- No hacer publicidad dirigida a menores de 12 años en medios audiovisuales, impresos, en las redes sociales o en sitios web de propiedad de la empresa.

- No vender productos en las escuelas de educación primaria.

- En las escuelas de secundaria donde haya refrescos disponibles, se ofrece una amplia variedad de bebidas, incluyendo zumos, aguas y bebidas bajas en calorías. 

- Incluir un etiquetado nutricional completo en el que se detallan las calorías y el contenido de azúcar (GDAs). 

- Aumentar la variedad en la oferta de productos disponibles en el mercado y, entre ellos, los light sin apenas calorías (todos están entre las 0 y 7 calorías por 100 ml). 

- Incremento en el número de opciones de tamaños.


Estos compromisos voluntarios son auditados periódicamente por Price water house Coopers con el fin de controlar su cumplimiento.

Los informes completos europeos están disponibles en: http://www.unesda.org/independent-auditing-unesda-commitments 

  • Código bebidas energéticas:

    Las energéticas son una categoría de bebidas dirigidas a población adulta y que se caracterizan por una combinación de ingredientes que suele incluir cafeína, taurina y vitaminas.

    La industria europea de bebidas refrescantes, a través de UNESDA, ha adoptado voluntariamente un código sobre el etiquetado, comunicación y marketing de las bebidas energéticas que va más allá de la legislación.

  • Estrategia NAOS y Código PAOS:

    Se colabora activamente con el Ministerio de Sanidad en iniciativas como la Estrategia NAOS, para educar en nutrición y actividad física y prevenir la obesidad, y el Código PAOS que regula la publicidad de alimentos dirigida a menores.
  • Plan HAVISA:

    Las empresas del sector participan en esta iniciativa promovida por la Agencia de Seguridad Alimentaria del Ministerio de Sanidad con el objetivo de sensibilizar e informar a la población del impacto positivo que, para su salud, tienen una alimentación equilibrada y moderada y la práctica regular de actividad física.